Los profesionales que nos dedicamos a la seguridad contra incendios (SCI) debemos mantener y mejorar a lo largo de nuestra carrera profesional una serie de principios éticos y de calidad, dado que los sistemas, equipos y productos que diseñamos, instalamos y mantenemos no funcionan en tiempo ordinario, sino que se activan o tienen que responder en situaciones de emergencia al iniciarse un incendio.