La libre circulación de productos a lo largo y ancho de la geografía europea obliga al uso de un lenguaje armonizado que permita identificar las características y prestaciones de éstos cuando llegan a los intermediarios o usuarios finales.
La libre circulación de productos a lo largo y ancho de la geografía europea obliga al uso de un lenguaje armonizado que permita identificar las características y prestaciones de éstos cuando llegan a los intermediarios o usuarios finales.